Mundo Dedé

Borradores de la mitad de mí

Bienvenidos a Mundo Dedé

5 comentarios


Tercer blog en mi ciberespacio particular en lo que va de vida internauta. Parezco un entrenador mediocre cambiando de equipo cada temporada. En la primera liga, empecé fuerte y, aunque estuviera de mitad de la tabla para abajo (atraía pocas visitas y comentarios), el juego desarrollado no estuvo mal del todo (algún post del que me siento orgulloso, aunque poco más). En esa ocasión se trataba de un blog de bitácoras.com (qué lentos, por favor) y se llamaba El fuerte Comansi. Gracias a ese cuaderno, en el que recogí también artículos de mis años como periodista (entrevistas a Prince o a Vicente Ferrer), además de algunos de los relatos que he escrito (como por ejemplo, Loli va de compras), conocí la blogosfera y algunas de sus insignificantemente grandes plumas, de este y del otro lado del océano.

Insignificantes porque nadie los conoce, salvo una panda de nerds a los que les gusta enclaustrarse frente a una pantalla de ordenador (qué pasatiempo insalubre: a menudo esa gente trabaja también delante de un ordenador, lo que significa: muchas horas quemándose las pestañas). Y grandes porque hacen la verdadera literatura, la que está más viva, en estado de análisis constante con respecto al lector. Algunos son diarios medio cutrecillos como a veces lo eran los míos, pero otras son verdaderas joyitas. Una muestra de ellos los podréis encontrar en el blogroll que puse en mi tercer blog (más abajo). Curiosamente, la mayoría de ellos pertenecen a dos grandes grupos: las lesbianas y los argentinos. No me preguntéis por qué ni cómo. No tengo ni idea de qué manera he llegado a esa conclusión. Supongo que me estaré perdiendo a los tuaregs y las zoofílicas, que deben estar en estos momentos escribiendo, pintando y fotografiando blogs superinteresantes, pero yo en mi ignorancia he llegado a esa otra conclusión. Los laberintos de internet son inexcrutables.

Aquellos blogs, entre los que destacaría los de Nuria Rita y Hernán Casciari, me animaron a volver a escribir en una época en la que yo estaba recuperándome de un doble golpe de salud y sentimental (que se entremezcla y viene a ser un único puñetazo). Fueron meses encerrado en casa hasta que mi ex empezó a visitarme cada vez menos, nuestros caminos se fueron separando todavía más y yo me abrí un poco al mundo. Resurgí, me compré ropa nueva, hice viajes y el amor. Aquello me enseñó, en definitiva, que debía vivir, a pesar de mi enfermedad y la ruptura con J.

Luego empecé a trabajar. Encontré lo que buscaba, un proyecto que hacer propio. Y ahí estoy, dejándome la piel, poniendo a prueba mis fuerzas, comprobando que el cuerpo es más flexible de lo que pensamos. Se puede decir que gracias a todo lo ocurrido he entrado de lleno en la madurez. Así que estoy contento. Con un par de asignaturas pendientes, pero contento.

Pero estaba en otra cosa. El segundo blog fue efímero. Pretendía ser una declaración a tumba abierta sobre un tema que me ha preocupado siempre sobremanera y que hoy en día me interesa menos, aunque sólo menos. Se llamaba El pez rojo. Algo me impedía continuarlo, seguramente ya estoy en otro nivel, he pasado de pantalla, como en los videojuegos. Y ya no me atrae tanto desnudar mis años difíciles. Aunque lo que sí sigue interesándome es utilizar mi propia vida como material literario. Soy seguidor de los grandes escritores del Nuevo periodismo americano, de las firmas de la revista Rolling Stone, los que se metían en la piel de personajes reales con las claves de la ficción narrativa. De grandes escritores como Truman Capote, Norman Mailer, Jack Kerouac y, ya en otro ámbito, J.D. Salinger. Ya sé que suena todo muy adolescente, pero así he sido yo, una especie de Tintín dibujado en bordes negros recorriendo el mundo y sobre todo recorriéndome a mí mismo para llegar a donde estoy.

El tercer blog se llama MundoDedé (así, todo junto) y es en el que he escrito tres entradas hasta que se me ha perdido la contraseña y tras buscarla varios días he decidido empezar este. Lo empiezo con muchas ganas. Mi objetivo es que sea el cuerpo central de mi primer libro de relatos. Que os aproveche.

5 pensamientos en “Bienvenidos a Mundo Dedé

  1. Me parece muy interesante lo que has dicho, por eso dejo un comentario y animo a los miles de lectores que hay por ahí pululando que se animen a dejar comentarios.

  2. será un placer volver a leerte… (en un arrebato de nostalgia, dejo ahí el enlace a ese blog de vida rara en el que nos encontramos…)

  3. Gracias djuna por la visita y por aquellos y estos escritos tuyos.

  4. Hermano mio, eres mi héroe.
    Si yo pudiera escribir como tu escribes, ya no me preocuparía de nada más. Que placer y que cosquillas, verte reflejado en tus escritos.
    Por un lado me interesa todo el tema de la transformación física de la que hablaste con J. cuéntame si te dio algún ejemplo, tengo curiosidad por el tema.
    Con respecto al encargo, he pensado que podría tener un punto de ficción, no demasiado realista, un toque fantástico y poético, me ha inspirado tu carta a d, que me descubre todo tu mundo de imágenes poéticas que me interesa, ¿que te parece?si nos fuéramos al realismo podrían confundirme con esos modernos de las artes escénicas que cuentan su vida con un micro en la mano y no nos interesa, ya sé que tu también opinas lo mismo y no ibas a hacerlo de esa manera, pero leyendote me voy definiendo, me ha encantado leerte, por que me inspiras.
    Tu hermanica

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